viernes, 8 de febrero de 2008

Pequeña muestra de TV argentina


Aquí os dejo una joyita descubierta en la maravillosa televisión argentina, que merece un post para ella solita. En uno de los ochentaytantos canales que tenemos sintonizados castigan al menos una vez por hora poniendo este vídeo completo, que ha terminado siendo parte de la banda sonora de nuestra vida aquí. Como veis, es digno de la mejor época del Informal e incluso tiene cierto sabor a Hora Chanante. Por cierto, hay aquí un programa bautizado Peter Casputto y sus vídeos que es auténticamente la versión argentina de las pananoias de Joaquín Reyes y sus paranoicos amigos pero, ah!, no hay Testimonios...

Aparte de este canal estamos abonadas al de Historia, que lo tneemos todo el día puesto y nos apasiona. Están tan bien hechos los documentales que, lo juro, he llegado a tragarme algunos sobre pegamentos industriales o la fabricación del contrachapado como si fueran películas de suspense. Y además ponen muchos documentales de un tío que viaja por el mundo investigando las ciudades por debajo, los túneles y calles que han ido quedado entrerradas, alcantarillado..., es increíble!! De hecho yo estoy preparando un reportaje sobre el subsuelo de Buenos Aires.

Y bueno, la publicidad...., hay un anuncio que tengo que encontrar en elgún sitio porque merece que lo veáis, es taaaan cursi y taaan cutre...

miércoles, 6 de febrero de 2008

La Boca


Ayer, por fin, fuimos a conocer el famoso barrio de la Boca. Me gustó mucho, de verdad, aparte de que tenía muchísimas ganas de ir, pero en realidad me decepcionó un poco. He estado en muchos sitios "míticos" totalmente "turistizados", y todos pierden gracia cuando uno los ve junto a otros cientos de guiris que no dejan de tirar fotos y consultar la guía, excactamente el mismo comportamiento que yo tengo. Pero en la mayoría de esos lugares a mi me gustaba aislarme e imaginarme a mí misma en ese mismo lugar en su momento histórico de mayor auge, y normalmente lo consigo a pesar de la muchedumbre que me rodea. En Venecia casi pude oir a los presos que cruzaban el Puente de los Suspiros camino a su muerte y se despedían de sus familias. En la Plaza de la Bastilla era capaz de oler la sangre de la revolución francesa. En los grandes castillos en los que estado me sentía una auténtica princesa medieval encerrada en entre esas grandes paredes y camas enanas. Y así...




En fin, en la Boca no pude llegar a olisquear la pizza que los inmigrantes genoveses, colonizadores geniuinos del barrio a principios del siglo pasado, preparaban entre los conventillos. También me costó un poco imaginar todo el barrio plagado de esos conventillos, que se construían con las chapas metálicas que se arrancaban de los barcos viejos, con lo cual todas las casas del barrio eran de colores. Ahora hay una calle llena de casa de colores tan chillones que es imposible imaginar que vengan de barcos descascarillados por los mares, y las pizzerias las regentan esos antiguos inmigrantes, pero en vez de dar de comer a sus compatriotas empobrecidos hoy se forran con los turistas.


En fin, volveré al barrio con más calma, investigaré un poco, e intentaré comunicarme con los espíritus italianos del lugar.




Además allí está la Bombonera, muuucho más pequeña de lo que esperaba!!! Pero allí sí que se nota la influencia del argentino más famoso por delante de Mafalda, ese hombre "pegado a una pelota de cuero", "que tiene el don celestial de pegar muy bien al balón", que "es un guerrero", tal y como canta Calamaro. A los futboleros que vengáis de visita, tranquilos, la bombonera entrará en el tour turístico que os estoy preparando y podréis sentir el poder de Maradona.




Curiosidades porteñas: con cada café te sirven un vaso de agua, como en Iatalia, pero, para mi desgracia, siempre es con gas!!

lunes, 4 de febrero de 2008

Bienvenido el año de la rata

El domingo estuve en la celebración del año nuevo chino en el barrio chino de Buenos Aires, que chinos y taiwaneses unidos pretenden convertir en un nuevo Chinatown. Y me tocó grabar mi segundo video-reportaje, creo que la cosa va mejorando, a pesar de las pésimas condicions (no me dejaban entrar, cuando conseguí colarme todo el mundo me empujaba, el tripode no me servía para nada, la cámara casi no tiene zoom...)

Además el viernes tuve mi primera experiencia con el baile latino y no me gustó, no estoy hecha para tanto roca y tan libidinoso... No puedo evitar mover la cadera con cada golpe de batería y me revienta que los niñatos estos me digan que tengo que bailar "más suavecito y más pegadita...". Eso lo bailaré yo con quien quiera chaval. Y es un coñazo lo de bailar solo con una pareja, aquí el concepto "círculo de amigos bailando cada uno a su bola" como que no lo entienden. Aún así estuvo muy divertida la noche del viernes con grandes éxitos de mi adolescencia tales como "Un pasito p`alante María". Aunque también se escucha música moderna, por ejemplo la canción que me da miedo..., no sabéis cuánto me acordé de vosotros niños!!

Y el sábado cuando conseguimos echar a nuestra casera de casa nos fuimos a los carnavales de San Telmo, que están muy bien pero no dejan de ser unas fiestas de barrio, no como nos los habían pintado que parecía que serían mejor que los de Río...

Curiosidades porteñas: no hay máquina de tabaco en los bares, sólo se puede comprar en los kioskos, lo cual por las noches es realmente molesto.


jueves, 31 de enero de 2008

Flores pintadas sobre el infierno

Ayer conocí uno de los escenarios del horror que la estúpidez humana ha querido dar a la historia, uno de esos sitios donde sobrecoge intentar imaginar lo que pasó, cómo se sintieron las personas que pasaron por allí, donde nadie puede encontrar la respuesta lógica a porqué se hizo aquello. Era la primera vez que iba a algo parecido y aún sigo con la angustia agarrada al estómago y me da rabia no ser capaz de captar todo el significado del lugar, pero los mayores horrores en realidad son dífíciles de imaginas.


Lo que sigue lo escibí ayer, por eso está en presente.

Hoy la Asociación de Madres de la Plaza de Mayo ha pintado uno de los edificios de la ESMA de colores para la futura inauguración de un centro cultural en honor a la memoria de los desaparecidos.

La Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fue una cárcel clandestina que durante la dictadura argentina funcionó como centro de detenciones y torturas.


Por allí pasaron 5.000 prisioneros, de los cuales sobrevivieron apenas 100, de las 30.000 personas que desaparecieron entre el 76 y el 83 en Argentina.

El edificio de los horrores fue el del casino de oficiales, donde lo peor de la represión era llevado a cabo por militares sin cerebro ni corazón.

En el sótano, o "sector 4", había salas para interrogatorios y falsificación de documentos, un comedor, un cuarto de herramientas, otro de torturas y una enfermería, donde se adormecía a los prisioneros para arrojarlos vivos al mar en los denominados "vuelos de la muerte".

Una de las imágenes que me impactaron de pequeña fue de una película que veía mi hermana en la que se contaba la historia de dos de estos detenidos, veintañeros, que tras ser torturados eran drogados y tirados al mar vivos, envueltos en sábanas y atados. Yo aún tenía confianza en la bondad natural del ser humano y poco sabía de historia... Flipé.

Los presos comunes que estaban presos en la ESMA, antes -o durante- de ser torturados o asesinados, dormían atados y encapuchados como sardinas en lata mientras una música altísima no dejaba de sonar durante las 24 horas del día como parte de la tortura. La capucha no se la podían quitan nunca, exceptuando cuando desepmeñaban trabajos de "esclavitud intelectual", como por ejemplo hacer traducciones. Sino, las 24 horas del día con la cabeza tapada.





"Es en este lugar donde se toma conciencia de que el mundo exterior ya no existe más. El prisionero no tiene nada que lo proteja y defienda. La soledad es total. Esa sensación es difícil de describir. Debe ser, sin embargo, lo más cercano al infierno",

dice una placa con el testimonio de una detenida en 1979.


Muchas de las mujeres que eran detenidas estaban embarazadas, y se las destinaba a un ala especial del edificio donde eran asesinadas igualmente después de parir. Los bebés, después, eran entregados a familias afines al régimen militar. Muchos de ellos nunca supieron que eran hijos de presos asesinados y vivieron -viven- pensando que eran hijos de personas que congeniaban con los asesinos de sus verdaderos padres.


Yo había oído habalr mucho de este lugar que he conocido hoy y ha sido inevitable pensar en las dependencias de la DGS en Sol durante la dictadura franquista o en las cárceles españolas en esa época. Sobre eso sí que sé un poco más y por eso me he sentido quizá más cercana a la gente que murió aquí, despreciada por causas políticas -o nisiquiera-, reducidas hasta lo infrahumano, humilladas, doloridas... Y lo peor esque sitios como este aún hay miles en el mundo.

Me ha impresionado la belleza del lugar, de grandes edificos rodeados de cudadísimos jardines en un día soleado en que las Madres habían llenado las calles de flores de colores. Me ha impresionado conocer a esas mujeres que desde el año 77 cada jueves sin faltar ni uno recorren la plaza de Mayo reivindicando la memoria, y que a pesar de su vejez, aún tenían hoy ganas de escribir los nombres de sus hijos en las paredes del edifio donde se entrenaban quienes los torturaban, y a escasos metros de las dependencias donde dejaron de ser personas.

martes, 29 de enero de 2008

Pues da tiempo a todo...

Ha sido un fin de semana corto en el que nos ha dado tiempo a salir a cenar dos veces (jiji), vaguear en casa, hacer tursimo por la ciudad desierta y silenciosa -los domingos, por lo visto, todo el mundo se concetra en San Telmo y nosotras decidimos huir a conocer nueos horizontes-, hacernos amigas de un heavie de León, ir de compras..
He sacado varias conclusiones, que paso a resumir: una se hace mayor y derrepente no me parece prnto acostarme un sabado a las tres de la mañana. Esto me asusta.
Una ciudad vacía es bonita pero asusta, se agradece el silencio pero yo el domingo no podía dejar de preguntarme ¿qué pasa?, ¿dónde está todo el mundo?, ¿porqué está todo cerrado?..., deformación de los que vivimos en grandes urbes, supongo.
La ropa en este país, o al menos la que nosotras vimos en el centro comercial de Abasto, es fea y mala. Y encima no nos entendemos con las tallas..., una infrucuosa tarde de compras nos quitó las ganas para unas cuantas semanas.
En la plaza Dorrego siempre hay movimiento, sea la hora que sea del día que sea, e incluso allí han descubiero -los más avispados-, el botellón!! Eso ue una gran alegría para nosotras dado que el tema copas aquí está difícil, para empezar no hay Fanta de limón!! (ni nada parecido que le pueda echar yo al ron).

Y bueno, ayer se realizó uno de esos curiosos paralelismos de la vida y quedé con María en la Plaza Dorrego. La había conocido hace algún tiempo en una terraza de un piso de Madrid sito en Ribera de Curtidores, asique el hermanamiento Madrid-rastro/Buenos Aires-San Telmo tomó una nueva forma en nuestros brindis de allá y de acá.


Curiosidades porteñas: no hay porteros automáticos en las casa, de forma que si viene alguien a visitarte o a traerte comida hay que bajar a abrirle la puerta y cuando se vaya volver a acompañarle. Y los buzones de correos son como los antiguos españoles pero en rojo.
La catedral de Buenos Aires, por cierto, es una mezcla de templo griego y congreso de los diputados español, mañana pondré fotillos. (Claro que yo siendo madrileña poco puedo criticar catedrales ajenas...)

Y lo más importante: mil gracias a todos los que habéis comentado mi casita porteña porque hemos batido el record de este blog con nada menos que 11 coentarios!!! No sabéis la ilusión que me hace!!!