martes, 10 de junio de 2008

Para nosotros Ernesto




Ayer tuve el gran honor de conocer a Alberto Granado, aquel que subido en la Poderosa se recorrió parte de América Latina con el Che, el que fue su amigo y confidente durante toda su vida.


También estaba Carlos "Galica" Ferrer, el otro amigo de la infancia, con quien Ernesto Guevara de la Serna hizo su segundo viaje por el continente.


Escuchar de sus propias gargantas las anédotas vividas con "el Fúser", como llamaban al Che por su modo de jugar al rugby (furibundo Guevara), ha sido realmente increible.


Que Grando, que con 86 años está el pobre hecho polvo, de baje desde Cuba hasta aquí para celebrar el 80 cumpleaños de su amigo es también increible. En la foto están los dos, Granado es el más viejecito y Calica es el que está hablando conmigo. Dos ancianos realmente agradables y encantadores que conservan el sentido del humor y que tienen mucho que contar sobre el revolucionario más destacado del siglo XXI. Aquí podéis ver parte de lo que me contaron.

Y yo me pregunto, ¿conoceré a alguien que llegue a ser algún día una destacadísima personalidad histórica? Quizá alguno de vosotros o vosotras lleguéis un día a ser el Che del siglo XXI, y a mi me llamen para dar conferencias sobre cómo erais en la juventud, o incluso me pidan que escriba un libro... Si seguís portando igual de bien no os dejaré mal parados y me callaré los trapos sucios, no os preocupéis.., jejeje.

Ya sé que hablo mucho del Che pero esque me estoy haciendo una cátedra en su persona, jejeje, y más que voy a hablar porque mañana me voy a Rosario, la ciudad donde nació, a celebrar yo también su cumpleaños.

Aprovecho la ocasión para inaugurar un nuevo álbum de fotos (que podéis ver pinchando a la izquierda en "mis fotillos" con la gente que admiro y que voy conociendo por estos lares. No hay demasiadas pero tienen muucho peso. Y también que sepais que he metido fotos nuevas en el álbum general de Buenos Aires que lo tenía un poco abandonado...

sábado, 7 de junio de 2008

Ismael el rancio II



No iba yo demasiado predispuesta con Ismael Serrano después de lo del otro día, y aún así confiaba en su genio. Pero..., no lo vi, o al menos no vi mucho.

Isma se había preparado un escenario muy cuco con unas luces muy bien estudiadas que representaba a Peumayén, la ciudad de los sueños en mapuche. Siempre se ha caracterizado por sus intervenciones entre canción y canción, y ayer no dejó de hacerlo, pero lo que antaño era un discurso reivindicativo e inteligente ahora se ha convertido en un teatrillo a veces cursi y a veces hasta cutre que intenta hacer gracia pero no termina de conseguirlo salvo en contadas ocasiones.

Y lo peor de todo es que su voz, su mejor baza aparte de las letras, estaba apagada. Creemos que debía estar malo de la garganta y medio afónico porque cantaba bajito bajito y casi sin fuerza, y a pesar de que estabamos en tercera fila a veces no se le oia. Quizá por eso no quiso, o no pudo, venir al Café del Árbol el jueves.

Y además de estar vestido, digamos, de una forma bastante horterilla como podéis ver con esos tirantes del Tirol su movimiento y su presencia en el escenario no eran precisamente elegantes ni naturales. Porque nunca ha quedado bien cantar tieso como un palo y con los brazos pegados al cuerpo cual soldado en formación. Y casi era peor cuando se emocionaba, que ponía una cara de sufrimiento que parecía un cantaor de flamenco en pleno éxtasis...




Cualquiera diria que tras siete discos y once años de carrera, Isma se ha convertido en un Luis Miguel cualquiera que levanta pasiones entre las pititas porteñas -el público venía principalmente de la Recoleta, algo así como el barrio de Salamanca en Madrid- y se ha olvidado de lo que quería ser cuando empezó.

He sido mala pero he de reconocer que Ismael también nos dio buenos momentos eh? Que no deja de ser Ismael Serrano a pesar de parece sobre el escenario más a Bisbal en modo trovador que al cantautor que fue. Y tres horas completitas de concierto -cuatro veces salió a hacer bises!- dan para mucho. "Papá cuéntame otra vez" pertenecía a mi lista de canciones que tengo que ver en directo al menos una vez en la vida y ya lo he hecho. Pero el gran momento de la noche fue cuando entonó "A las madres de la Plaza de Mayo" y se la dedicó a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de la Plaza de Mayo. La canción empezó tras una enorme ovación que todo el teatro, enorme y lleno de gente, le dedicó a Carlotto. Fue tan intenso y emocionante que no me quedó más remedio que llorar, a mí y a otros cuantos del público... Tenéis que imaginaros a Ismael cantando versos como


Madre, tu hijo no ha desaparecido.
Madre, que yo lo encontré andando contigo.

Lo veo en tus ojos, lo oígo en tu boca,y en cada gesto tuyo me nombra

Lo veo en mis luchas y me acompaña entre las llamas de cada nueva batalla.

a una mujer cuya hija embarazada desapareció en la dictadura y probablemente fue tirada al mar, drogada, desde aviones furiosos, los tristemente célebres "vuelos de la muerte". Y cuyo nieto, si es que sobrevivió, fue criado por los amigos de quienes torturaron y asesinaron a la joven. Siempre me ha producido congoja esa canción pero ayer, en Buenos Aires y con Carlotto presente, se hizo mucho más grande. Sólo por ese momento mereció la pena ir, gracias Ismael.



Las fotos son de Clara, mi compi actual.

viernes, 6 de junio de 2008

Ismael el rancio

Ayer, como todos los jueves, estaba yo viendo a Emiliano -un cantautor- en el Café del Árbol cuando nos enteramos de que Ismael Serrano estaba cenando al ladito. Emiliano canta las canciones de Serrano, además de las de Sabina, Silvio y algunos otros, y a todos los que estábamos allí nos hacía mucha ilusión la posibilidad de que se pasara a cantarse algo con Emiliano. Por lo visto una vez iba el madrileño por San Telmo paseando y escuchó una de sus canciones. Era Emiliano cantándola, e Isma quiso pasar a compartir con él, pero la chica que estaba en la puerta no sabía quién era y no le dejó pasar porque no había sitio. Después de eso varias veces ha ido la chica que canta con Emiliano -que no era la de la puerta-, Agustina, a ver a Ismael y a invitarle a cantar con ellos, pero de momento Isma dice que sí que sí y luego es que no que no.

Pues eso, ayer, mientras escuchábamos a Emiliano interpretando Atrapados en Azul o La estraña pareja, canciones de Serrano, él cenaba a escasos 200 metros, y Emiliano y compañía quisieron invitarle una vez más a cantar en el Café del Árbol. Pero a todos les daba vergüenza...
Y ahí me planté yo, con todo mi morro, "venga hombre que sí, vamos a decirle algo...". Y al llegar la pequeña comitiva a la puerta del restaurante, nadie quiere entrar. Y ahí me planté yo, precedida por un amigo de Emiliano que no abrió la boca. Entro al restaurante y está Ismael en medio de una mesa enooorme, la única que había en el lugar.
-Holaaa...., que aproveche... Todas las miradas se dirigen hacía mí en plan, ¿quién osa interrumpir nuestra cena?
-Ehhh, mira Ismael, no sé si te acuerdas de mí, nos conocimos hace un par de semanas en la rueda de prensa, tu paisana... (Isma pone cara de Ah!, si, la que me preguntó por Madrid, claro, y me pidió que le firmara el disco, a ver qué quiere ahora...)
-Bueno te comenté que había un chico en San Telmo que cantaba tus canciones, creo que además una vez quisiste entrar a verle y no te dejaron pasar, bueno pues estábamos viéndole tocar y nada, venimos aquí una pequeña comitiva (la comitiva estaba fuera, allí solo estábamos el amigo de Emiliano, que no decía ni mu, mi morro y yo) a invitarte a tocar con él cuando acabes de cenar..., estamos aquí al ladito, les haría mucha ilusión...
-Mira te lo agradezco mucho pero yo mañana tengo concierto y en cuanto termine de cenar me voy a la cama que tengo que descansar, otra vez será.
Ismael tío eres un rancio, si tuvieras tanta prisa por acostarte no estarías con el filete a medias a la una de la mañana, y además, qué te cuesta pasarte diez minutos, tocarte un par de temas, y quedas como un rey... No me atreví a decirle eso, claro, me quedé en un
- Bueno pues nada, que descanses y tengas un buen concierto mañana -que por cierto yo voy a estar allí, para que veas que no sólo vamos a ver a Emiliano cantando tus canciones- (eso sí se lo dije), y que os aproveche la cena. Muchas gracias, buenas noches.

Y ahí quedó la aventura. Yo que me había visto volviendo al Café del Árbol con Isma del brazo, viviendo una noche inolvidable con él y Emiliano cantando hasta las mil, una de esas que luego cuentas por ahí como "yo estuve allí la noche de parranda de Ismael Serrano en San Telmo, terminamos tomando mate en mi casa"... jajaja, si ya sabéis que soy muy peliculera, pero, ¡qué divertida es la imaginación!. El post hubiera quedado mucho más majo si hubuera sido así verdad?

Asique esta noche me voy a ver a Isma en concierto pero no será lo mismo después de saber lo rancio que es, sin embargo el concierto de Emiliano del próximo miércoles en Rosario y la -esta sí, asegurada- posterior juerga seguro que no me dejan mal sabor de boca.

jueves, 5 de junio de 2008

Corte de pelo


Siempre que me corto el pelo, me arrepiento inmediatamente. Como a Sansón, me da la impresión de que se me va la fuerza con la melena, y con lo mucho que me cuesta que me crezca, me muero de pena viendo los mechones caer en el suelo. Pero también, cuando tengo el pelo largo y veo fotos en las que lo llevaba corto, me parece que me quedaba mejor... Aunque lo mismo me pasa cuando tengo el pelo corto y lo veo largo... En fin, ayer tuvimos sesión de peluquería en casa, a cargo de Jose Luis (muchas geacias!!) que en un pis pas nos arregló el pelo a Clara, la chica que vive conmigo estos días, y a mi. Os dejo las fotos para que vosotros mismos juzguéis el resultado y de paso para que no os olvidéis de mi cara -ni de mi cabellera-. Por cierto que el jersey que llevo aquí debajo es comprado en una discoteca de esas de las que os hablaba.

Vale, no hay prácticamente diferencia pero a mi me parece que me han cortado metros!!!

No tengo mucho más que contaros interesante, esta semana hay mucho trabajo pero tengo la suerte de poder gestionarmelo con bastante libertad y el privilegio de elegir mi horario de trabajo, no está nada mal aunque a veces necesitaria que me obligaran a madrugar un poco porque mi voluntad no se hace con ello. Y menos ahora que he perdido fuerza con el corte de pelo...

domingo, 1 de junio de 2008

Corpiños y J&B


Buenos Aires es, además de otras muchas cosas, la ciudad de los mercadillos. Hay mil, todos los días, repartidos por toda la ciudad. Uno de los más importantes se monta los fines de semana en Palermo, el centro del diseño en Buenos Aires, donde están la mayoría de las tiendas de los jóvenes diseñadores de todo el cono sur.. Además de mercadillo en la calle, de todas las tiendas abiertas, y de un montón de galerías enormes en las que venden codo con codo muchísimos diseñadores jóvenes, lo mejor es que los bares y restaurantes de la plaza se convierten en tiendas gigantes.

Asique uno puede comprarse el modelito de la noche en el mismo luegar donde luego va a cenar o a tomarse las copas... Es muy curioso ver cómo las mesas y las sillas son sustituidas por enormes perchas cargaditas de ropa y en lugar de filetes, cervezas o panqueques (crepes) se venden faldas, jerseys o corpiños (sujetadores). Los complementos y lo más chic de lo más chic del textil argentino conviven por unas horas y sobre la barra con las botellas de alcohol que esperan pacientes a que los compradores compulsivos gasten su plata en emborracharse en vez de en ponerse piola -monos-.
Y la verdad que la ropa que hacen los jóvenes talentos de la moda latinoamericana está bastante bien, y aunque las calidades no son superiores la originalidad y el buen gusto son muy destacables. Hay mucho dibujito chulo, camisetas estampadas con letras de canciones, el Principito en una falda... Vaya, que es el paraíso de cualquiera de las chicas que conozco (y de algún chico manirrota que me sé yo que le encanta ir de compras). Además, el precio, a pesar de que para os argentinos es caro, para los que venimos con euros está bien, y seguramente esta ropa en España cueste casi el doble que aquí.



Asique ya veis, bolas de discoteca flotando sobre la tienda, botellas de J&B de fondo de la ropa interior, collares y cinturones colgando de las escaleras donde unas horas más tarde los chavones porteños se intentarán ligas a las lindas argentinas... Cuanto menos, otra curiosidad porteña.