viernes, 6 de junio de 2008

Ismael el rancio

Ayer, como todos los jueves, estaba yo viendo a Emiliano -un cantautor- en el Café del Árbol cuando nos enteramos de que Ismael Serrano estaba cenando al ladito. Emiliano canta las canciones de Serrano, además de las de Sabina, Silvio y algunos otros, y a todos los que estábamos allí nos hacía mucha ilusión la posibilidad de que se pasara a cantarse algo con Emiliano. Por lo visto una vez iba el madrileño por San Telmo paseando y escuchó una de sus canciones. Era Emiliano cantándola, e Isma quiso pasar a compartir con él, pero la chica que estaba en la puerta no sabía quién era y no le dejó pasar porque no había sitio. Después de eso varias veces ha ido la chica que canta con Emiliano -que no era la de la puerta-, Agustina, a ver a Ismael y a invitarle a cantar con ellos, pero de momento Isma dice que sí que sí y luego es que no que no.

Pues eso, ayer, mientras escuchábamos a Emiliano interpretando Atrapados en Azul o La estraña pareja, canciones de Serrano, él cenaba a escasos 200 metros, y Emiliano y compañía quisieron invitarle una vez más a cantar en el Café del Árbol. Pero a todos les daba vergüenza...
Y ahí me planté yo, con todo mi morro, "venga hombre que sí, vamos a decirle algo...". Y al llegar la pequeña comitiva a la puerta del restaurante, nadie quiere entrar. Y ahí me planté yo, precedida por un amigo de Emiliano que no abrió la boca. Entro al restaurante y está Ismael en medio de una mesa enooorme, la única que había en el lugar.
-Holaaa...., que aproveche... Todas las miradas se dirigen hacía mí en plan, ¿quién osa interrumpir nuestra cena?
-Ehhh, mira Ismael, no sé si te acuerdas de mí, nos conocimos hace un par de semanas en la rueda de prensa, tu paisana... (Isma pone cara de Ah!, si, la que me preguntó por Madrid, claro, y me pidió que le firmara el disco, a ver qué quiere ahora...)
-Bueno te comenté que había un chico en San Telmo que cantaba tus canciones, creo que además una vez quisiste entrar a verle y no te dejaron pasar, bueno pues estábamos viéndole tocar y nada, venimos aquí una pequeña comitiva (la comitiva estaba fuera, allí solo estábamos el amigo de Emiliano, que no decía ni mu, mi morro y yo) a invitarte a tocar con él cuando acabes de cenar..., estamos aquí al ladito, les haría mucha ilusión...
-Mira te lo agradezco mucho pero yo mañana tengo concierto y en cuanto termine de cenar me voy a la cama que tengo que descansar, otra vez será.
Ismael tío eres un rancio, si tuvieras tanta prisa por acostarte no estarías con el filete a medias a la una de la mañana, y además, qué te cuesta pasarte diez minutos, tocarte un par de temas, y quedas como un rey... No me atreví a decirle eso, claro, me quedé en un
- Bueno pues nada, que descanses y tengas un buen concierto mañana -que por cierto yo voy a estar allí, para que veas que no sólo vamos a ver a Emiliano cantando tus canciones- (eso sí se lo dije), y que os aproveche la cena. Muchas gracias, buenas noches.

Y ahí quedó la aventura. Yo que me había visto volviendo al Café del Árbol con Isma del brazo, viviendo una noche inolvidable con él y Emiliano cantando hasta las mil, una de esas que luego cuentas por ahí como "yo estuve allí la noche de parranda de Ismael Serrano en San Telmo, terminamos tomando mate en mi casa"... jajaja, si ya sabéis que soy muy peliculera, pero, ¡qué divertida es la imaginación!. El post hubiera quedado mucho más majo si hubuera sido así verdad?

Asique esta noche me voy a ver a Isma en concierto pero no será lo mismo después de saber lo rancio que es, sin embargo el concierto de Emiliano del próximo miércoles en Rosario y la -esta sí, asegurada- posterior juerga seguro que no me dejan mal sabor de boca.

2 comentarios:

MaríaT dijo...

Pues imagínate que aquí ni siquiera concedió entrevistas y la gente que gestionó el tema de prensa era tan chunga que no hubo acreditaciones para nadie.
Si lo llego a saber hubiese comprado la entrada!!!!

Besos
(y el pelo te queda genial)

Anónimo dijo...

los que menos te esperan te sorprenden y van de divos, aunq canten encontra de la pobreza, apoyando la libertad y soñando con un mundo mejor... que triste